25.5.17

BCRP siempre tarde

Germán Alarco
(Diario Uno, 23/5/2017, p. 9)

A finales de la semana pasada el Banco Central de Reserva (BCRP) redujo su tasa de referencia de política monetaria (TRPM) de 4.25 % a 4% anual. Este movimiento tuvo la misma trayectoria descendente durante la crisis financiera internacional, en diciembre de 2014 y enero de 2015. En el comunicado oficial se señala que esta es compatible con la proyección de la inflación durante 2017 y para 2018. En virtud a que la Constitución Política y Ley Orgánica no lo establecen, no hay mención alguna a que esta decisión de política monetaria anticíclica se realizaría implícitamente para hacer frente a la desaceleración económica, tratando de reducir el costo del crédito y de esta forma promover el consumo y la inversión privada.

En esta ocasión, al igual que en la crisis financiera internacional, el BCRP llegó tarde. Mientras que la detonación de esta última ocurrió en septiembre de 2008 con la quiebra de Lehman Brothers, la primera reducción de la TRPM fue recién en febrero de 2009, cinco meses después. La decisión de reducir la TRPM fue tema de discusión durante la campaña electoral de 2016 y las condiciones macroeconómicas desde esa época no han cambiado mucho. Por otra parte, en Chile la reducción de su tasa de política se produjo en enero de 2017 seguida de otra baja en abril de este año, con un nivel actual de 2.75% anual. En Colombia, aunque con niveles más altos, se redujo la tasa en diciembre de 2016 y se ha proseguido con varias reducciones en lo que va del año.

A pesar de que la evolución del PBI de los sectores no primarios mostraba un crecimiento promedio anual por debajo del 2% desde el último trimestre de 2016, en la lógica del BCRP no era posible reducir la TRPM. Durante todo el 2016 y el 2017 la inflación se ubicó por encima del límite superior del rango meta de 3% a excepción del mes de julio de 2016. Los niveles pico fueron en el primer trimestre de 2016 superiores al 4% anual y en marzo de 2017 por los desastres naturales. Su paradigma le ata las manos.

El BCRP está actuando de manera reactiva y no proactiva ya que el nivel actual de 4% se acomoda a las menores tasas de interés activas nominales que se redujeron desde febrero de 2017 por el menor nivel de actividad económica. Asimismo, para que sean efectivas hacia adelante se requiere de otras reducciones posteriores. Sin embargo, esto se tornaría más complejo en la medida en que la Reserva Federal de los EE.UU. elevaría su tasa de referencia en junio, a la par de que se mantiene el anuncio de por lo menos otros dos ajustes adicionales al alza en lo que resta del año. El BCRP no solo bajo su TRPM tarde sino que lo hizo en un momento en que tiene poco margen de maniobra. Asimismo, ya es hora que se modifique su marco normativo para adecuarse a la realidad.